“Estas cosas nuestras”

A propósito de la celebración del 75 Aniversario del St. Anthony’s Seminary, con las siguientes líneas deseamos compartir con nuestros lectores las memorias que el P. Jaime dejó escritas sobre algunas de las cosas que hay en nuestro Seminario. Cosas que son muy significativas, ya sea por el valor artístico, histórico o sentimental que tienen para esta casa de friales franciscanos.

Estas memorias del P. Jaime a las que nos referimos las tituló él mismo: “Estas cosas nuestras”. Tales memorias son tres legajos que escribió en diferentes tiempos. A continuación compartimos sólo parte de ellos.

1. El Niño Dios dormido en su vitrina.


“Cuando vine por primera vez a esta Casa de Estudios como Corista, en el remoto Noviembre de 1940, ya encontré aquí esta maravillosa imagen del Niño Dios plácidamente dormido, colocado dentro de la pequeña vitrina en que todavía está expuesto. A mí me encantó desde un principio, y creo que a todo mundo pasa lo mismo, pues innumerables veces he oído a la gente que lo ve ponderar su belleza.

Muy pronto me di cuenta que el Seminario tuvo esta imagen desde un principio. Ciertamente ya estaba aquí para la Navidad de 1936, que fue la primera Navidad que vivió este Seminario. Y he aquí que aunque ya han pasado tantos años, el Niño Dios dormido está como si fuera nuevo. Una cosa he notado: por alguna razón se le han caído las pestañas hachas de cabello natural, las cuales acentuaban mucho su apariencia de niño vivo. Pero aún sin ellas esta escultura del Niño Dios sigue siendo singularmente hermosa. Recuerdo que el Padre Fernando García, cuando era Maestro de Corsitas, llegó a decir que así eran de bonitos los niños judíos a los seis mese de nacidos, que es la edad en la que está representado este Niño Dios.

Esta imagen fue donada al Seminario por una insigne bienhechora que favoreció a nuestra Comunidad durante sus primeros años: la Hermana Terciaria Doña Lola de la Torre, mama de los dueños de una gran tienda de abarrotes al mayoreo.

Según se supo, Doña Lola había mandado hacer tres imágenes del Niño Dios a un extraordinario escultor de Guadalajara para obsequiarlas a Comunidades religiosas de El Paso. Había obsequiado las dos primeras y quedaba la tercera para cuando se ofreciera. En esto se hizo la fundación de este Seminario, y en el transcurso de 1936 llegó Doña Lola con el Niño a esta casa, trayendo también la vitrina para ponerlo ahí permanentemente.

Desde entonces en Niño Jesús dormido acompaña la vida de este Seminario, siendo el objeto de contemplación y veneración de todos los fieles que lo admiran, no sólo por la belleza de la escultura, sino también por el realismo y piedad de la inocencia que representa”v

2. La Gruta de N.S. de Lourdes

“La Gruta de Lourdes fue construida por los Coristas de este Seminario en el año 1960, durante el verano, dirigiéndolos Fr. Marcelo Lozano, entonces Corista, quien encontró ya echada la fuerte cimentación. Todo lo demás se hizo según su proyecto. La piedra para la construcción había sido traída de la montaña por los Coristas mismos, haciendo muchos viajes con la camioneta pick-up de que se disponía entonces. Las imágenes de la Virgen de Lourdes y de Bernardette se trajeron del Coristado de Las Cruces, al clausurarse éste en el año de 1957. pero esas esculturas ya existían allí desde principios de siglo en su correspondiente Gruta, realizada por las Madres de Loretto, que tenían allí una Academia.

Nuestra Gruta de Lourdes fue solemnemente bendecida por el Sr. Obispo de El Paso, Mons. Mattew Metzger , el 12 de Enero de 1961, a las 10:00 de la mañana, al celebrarse frente a ella, en el altar que está fijo ahí, la Misa pontifical con que se conmemoró la fundación de este Seminario en su XXV Aniversario. Estuvieron entonces presentes numerosos Padres y Hermanos de la Provincia, venidos con bienhechores de la misma en dos autobuses especiales. Eso fue parte de los festejos de Enero de las Bodas de Plata del Seminario. La gran Gruta de Lourdes es precisamente el monumento conmemorativo del XXV Aniversario de la fundación de esta Casa de estudios. Una de sus piedras cubre un pequeño nicho en que se colocaron reliquias y monedas en esa ocasión (lo que se llama una capsula del tiempo).v

3. La fuente de San Francisco.

Al construirse el edificio nuevo del Seminario (1965) unido a la casa antigua resultó un patio interno, que fácilmente quedó convertido en jardín, puesto que ya tenía algunos árboles. Pronto se pensó en poner en él una fuente central. En la primera ocasión se le pidió al P. Raymundo García que nos la mandase hacer con el cantero que le trabajaba en Acámbaro, de donde era él Párroco. En efecto así lo hizo y nos la envió como obsequio a nuestra comunidad. Algún tiempo se tardó en encontrar quien nos la instalase debidamente, a fin de que con el peso de los bloques de cantera no cediese el subsuelo, que es arenoso. Por fin se dio con el albañil capacitado para semejante trabajo, el Sr. Guadalupe Rodríguez, quedando la fuente instalada sobre una gruesa plataforma de cemento y varilla. Su bendición tuvo lugar en el día de la fiesta de Nuestra Señora del Pueblito en 1973.
En la tarde de ese día allí, al aire libre, y con la fuente enfrente, verificóse el Acto académico en honor de la Virgen del Pueblito, cuya imagen también estaba presente. En cierto modo la fuente fue bendecida por el P. Pedro Silis. A todo ello siguió allí mismo la cena de fiesta.

Como podrá apreciarse, esa fuente es un monumento al Seráfico Padre. Aparte de la pequeña estatua de san Francisco sobre la columna central, en los cuatro lados de la pileta pueden verse sendos medallones con relieves, los cuales reproducen escenas franciscanas y el escudo de Tierra Santa. El cordón franciscano aparece en torno a los medallones como motivo ornamental.v

4. El Maravilloso mosaico bizantino.

“Una verdadera joya posee nuestro Seminario en el cuadro que reproduce fielmente, en mosaico bizantino, la imagen de Jesucristo, que como “Santa Sabiduría”, se encuentra en la Basílica de Santa Sofía de Constantinopla, estando ese original también realizado en el alte musivo. Nuestro cuadro, según el epígrafe latino que ostenta, “Rey Regum”, representa a Jesucristo Rey de reyes. Pues fue nuestra intención desde que se bendijo e instaló en la Cátedra principal del Seminario, que como Rey y Patrón de nuestros estudios presidiese esta Casa de estudios teológicos.

Según esto, el origen de nuestro mosaico está muy relacionado con la declaración que se hizo de la realeza y patronato de Cristo sobre los Estudios en esta Cada de Teología.

Efectivamente, en 1965 era Presidente de la Academia “Santa María de Guadalupe”, que existía en este Seminario, Fr. Godofredo Velázquez. En funciones de tal dedicose a promover la celebración del VII Centenario del nacimiento de Escoto con varias sesiones académicas tenidas en su honor, proponiendo que el la última, en la del 8 de Noviembre se ese año, se declarase a Cristo como Rey y Patrono de los estudios en nuestro Seminario o, siguiendo los dictados de Escoto, quien fue el teólogo que llegó a formular la doctrina de la realiza universal del Hijo de Dios hecho hombre. Secundado Fr. Godofredo por los estudiantes y los Profesores se llevó a cabo, en efecto, la declaración de ese patronato, proclamada por el Guardián de entonces, P. Fr. Alfonso Mercado, que también era prefecto de Estudios, en la sesión académica del 8 de Noviembre de 1965.

A raíz de ello, Fr. Godofredo me expresó la conveniencia de que hubiera en la cátedra de teología una imagen de Cristo Rey, a fin de que su patronato fuera más sensible. Se convino en ello. El P: Alfonso me encargó entonces conseguir un cuadro en que se representase a Jesús en su divina realeza. En eso andaba, cuando acertó a pasar por aquí el carmelita P. Elías del Carmelo García, que acostumbraba hospedarse con nosotros en su camino de viaje a California. Le pregunté si hubiera en Puebla algún pintor que nos pudiese representar a Cristo como Rey de la ciencia cristiana, inspirándose en el mosaico de Santa Sofía en Constantinopla.

‘¿Por qué mejor no manda reproducir ese Cristo en mosaico?” – me dijo el Padre-. Soy amigo de los señores italianos que tienen una fábrica de mosaicos en México. Se lo pueden hacer a la perfección. Yo puedo ordenárselo’. Le di entonces a Fr. Elías del Carmelo el modelo, arrancando la hoja de uno de mis libros de arte en que estaba a colores una copia del Cristo de Santa Sofía. Al medio año el cuadro en mosaico estaba hecho, resultando realmente perfectísimo por su fidelidad con el original. Allí aparece Cristo como Santa Sabiduría, llevando como símbolo de ese título el libro inspirado. Nada tan apropiado como ese gran icono para representar a Jesucristo como Rey de nuestros estudios. El pesado cuadro en mosaico fue suspendido en la Cátedra por el Sr. Urbano Fabela, contratista que hacía un año había terminado la construcción del edificio nuevo. Allí fue bendecido y entronizado en la sesión en honor de Escoto del 8 de Noviembre de 1966.

Agradecemos al P. Jaime el habernos dejado esta información sobre las cosas que enriquecen este Seminario. Nos da así la oportunidad de conocerlo más para valorarlo mejor.

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