Domingo de Pentecostés

27 de mayo de 2012

Carísimos hermanos y hermanas en Aquél que nos envió su Espíritu Santo. Nos hemos congregado en este Domingo para celebrar el misterio de Pentecostés, esta solemnidad que conmemora la venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente compuesta por los discípulos de Jesús, cumpliéndose de esta maravillosa manera la promesa hecha por el Señor Resucitado de no dejar solos a sus discípulos, y así, comenzaran a caminar con fortaleza y firmeza anunciando el Evangelio a todo el mundo gracias al influjo del Espíritu Santo. De este modo, los apóstoles, hombres sencillos y pescadores del lago, se convierten en doctores de la fe y predicadores de la Palabra de Dios. Este es el gran milagro de Pentecostés, manifestado en la fuerza del Espíritu Santo que derrama su amor, su verdad, y su luz, y que sigue operando en cada uno de nosotros hasta nuestros días, para que la Palabra de Dios, siga llegando hasta los últimos rincones de la tierra a toda criatura.

Hoy en la Liturgia de la Palabra que hemos escuchado, el evangelista San Juan, nos hace alusión a esta venida del Espíritu Santo, por medio de dos frases centrales que conforman el núcleo del Evangelio de este Domingo: “La paz esté con ustedes” y “Reciban el Espíritu Santo”.

“Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Este saludo alentador del Resucitado que se presenta de improviso en medio de sus discípulos, produce una gran alegría y esperanza en los corazones de los discípulos que tras la muerte del Maestro se encontraban hundidos en un profundo miedo, desánimo y fracaso, a tal grado de olvidar y de no creer con firmeza en las palabras que Jesús mismo les había dicho para prevenirlos de esta profunda tristeza.

Muchas veces nos puede pasar, o nos ha pasado lo mismo que a los discípulos a nosotros los cristianos, a nosotros fieles creyentes que creemos que Jesús está vivo, pero, que con nuestra actitud demostramos lo contario ante el momento de la prueba, es decir, ante el momento en que tenemos que dar testimonio de fe y de confianza en Jesús ante los demás, o incluso ante nosotros mismos; es más fácil, que por miedo o por egoísmo o por mil razones, nos encerramos en nosotros mismos cerrando nuestro corazón, y por tanto, nos cerramos, y no escuchamos la voz del Señor que nos dice que pongamos toda nuestra confianza en Él que es el Camino, la Verdad, y la Vida.

De la alegría inmensa que brota de los corazones de los discípulos, por del saludo del Señor que les trae la paz, viene a continuación una acción de donación por parte de Jesús al soplar sobre ellos, y les dice: “Reciban el Espíritu Santo”, otorgándoles de esta manera el poder de perdonar los pecados, y así renovar a toda la humanidad. Jesús sabe de los miedos y cobardías que hay en el corazón de sus discípulos, y es por eso que les otorga este don maravilloso, este viento que levanta, fortifica y renueva, el don del Espíritu Santo. Es también este Espíritu que derrama el amor de Dios en nuestros corazones, para que le amemos y con todo nuestro corazón podamos decir: “Jesucristo es el Señor”, claro, esto se entiende con fruto, es decir, reconocemos y manifestamos a Jesús, al reconocer y amar a Jesús en nuestro prójimo, y esto lo hace posible este Espíritu de amor, que es dulce huésped de nuestra alma, ya que, desde nuestro bautismo Él habita en nosotros, porque somos templo del Espíritu Santo.

Es necesario pues, queridos hermanos, pedir siempre el don y la asistencia de este Espíritu Santo que se nos dona para saber lo que a Dios agrada, y así, poder manifestar y trasmitir los frutos de este Espíritu que son: el amor, la paz, la alegría, la servicialidad, la quietud y el bien a nuestros hermanos, especialmente a aquellos que más lo necesitan, para que sepan dar gloria a Dios en nuestro Señor Jesucristo. Que así sea.

Fr. Julio César Negrete Valle, OFM.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *